Foto: Mesa redonda-Cubadebate
El Ministerio de Comercio Exterior de Cuba hace una mirada autocrítica al año pasado en su balance anual y espera mejores resultados para 2025.
No sólo Cuba en general, sino también el Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX) en particular mira hacia atrás a "un año tenso y complejo". Así lo afirmó el ministro de Comercio Exterior de Cuba, Oscar Pérez-Oliva Fraga, en la reunión anual de balance de su cartera a mediados de febrero, en presencia del presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez y el primer ministro Manuel Marrero Cruz.
Pérez-Oliva, quien asumió el cargo recién en mayo de 2024 , reconoció que el trabajo del año pasado se vio obstaculizado no solo por factores externos como el recrudecimiento del bloqueo estadounidense, sino también por sus propias carencias y carencias, lo que habría llevado a resultados que no cumplieron con las expectativas.
Ingrese y ejecute detrás del plan
Entre los avances logrados el año pasado, Pérez-Oliva destacó la mejora de la cartera de inversiones, así como la reorganización de las operaciones de comercio exterior para los actores económicos no estatales, según un informe publicado en la página web de la presidencia cubana. Al mismo tiempo, subrayó el impacto de la situación internacional en el trabajo de su ministerio, incluida la volatilidad de los mercados, la lenta recuperación de la pandemia y la disminución de la ayuda oficial al desarrollo. A esto se suman las consecuencias de un recrudecimiento del bloqueo estadounidense, según Pérez-Oliva, el alto endeudamiento y la clasificación de Cuba como país de renta media en el rango alto, lo que impide acceder a ciertas ayudas.
Todo esto ha llevado a que las exportaciones de bienes y servicios disminuyan en 2024 en comparación con 2023 e incluso fallen en la mayoría de los sectores. Las exportaciones de bienes se retrasaron un 35 por ciento y las de servicios un 31 por ciento. Tampoco ha habido avances en la recuperación de productos exportables tradicionales ni en las propuestas de nuevos productos (de exportación). "Nuestros productos exportables tradicionales", dijo el ministro de Comercio Exterior, "tienen mercado, pero no crecen porque no se producen. El único crecimiento es en el tabaco, pero solo en términos de valor, no en términos de producción". En cuanto a las importaciones, el plan se incumplió en un 28 por ciento el año pasado, mientras que los productos que también podrían producirse en Cuba continúan siendo importados. Al mismo tiempo, no hay avances en la sustitución de importaciones.
Sigue siendo muy poca inversión extranjera
Con respecto a la inversión extranjera, todavía hay interés en hacer negocios en Cuba, a pesar de los muchos problemas y quejas de los empresarios extranjeros. Pero la respuesta a las propuestas de proyectos sigue siendo demasiado lenta, dice Pérez-Oliva. Según él, aún no se ha alcanzado el volumen de inversión extranjera requerido para estimular la economía. A finales del año pasado, había un total de 359 empresas de inversores de 40 países; según el diario Granma, las empresas se enfocan principalmente en los sectores de turismo, minería, agroindustria, producción de alimentos, limpieza e higiene, por nombrar solo algunos.
En 2024 no se han logrado los resultados esperados que el país necesita, dijo el ministro. Las mejoras, reconoció, "dependen de nosotros y no de terceros, por lo que tenemos que hacer las cosas de otra manera". Pérez-Oliva también auguró otro año muy complejo para 2025. Pero sin duda hay oportunidades y fortalezas para lograr mejores resultados. El primer requisito para ello es el cumplimiento del programa macroeconómico del Gobierno para corregir las distorsiones y estimular la economía.
"Los tiempos complejos traen soluciones complejas, por lo que debemos tomarnos el tiempo para buscar respuestas a los problemas, no justificaciones", dijo el primer ministro, Manuel Marrero. "Los tiempos han cambiado y tenemos que cambiarnos a nosotros mismos para actuar en consecuencia y obtener resultados". Es necesario, continúa Marrero, eliminar muchas deficiencias y distorsiones que no tienen nada que ver con el bloqueo, sino con la chapuza (descuido). "Necesitamos exportar más; tenemos que importar menos, tenemos que importar lo que el país necesita y no lo que podríamos producir nosotros mismos; Necesitamos fomentar la inversión extranjera, y para tener más negocios, necesitamos ser más creativos, más eficientes, más ágiles y poner más esfuerzo en ello".