Se espera que el Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez Ferrer en Varadero sea el primer aeropuerto de Cuba en cubrir todas sus necesidades eléctricas de forma independiente utilizando energía solar. Esto es posible gracias a la construcción de su propio parque solar fotovoltaico. Esto está actualmente en fase de preparación, según informan los medios locales.
El proyecto está diseñado para suministrar 212 megavatios (MW) a la red eléctrica y, por tanto, cubre el 100 por ciento de las necesidades del aeropuerto, especialmente durante el día entre las 10 de la mañana y las 15:00. El objetivo es garantizar la seguridad energética en un lugar estratégicamente importante para el turismo cubano. La capacidad de cubrir todas sus necesidades eléctricas de forma autónoma permite al Aeropuerto de Varadero operar de forma más independiente respecto a la red eléctrica nacional (SEN), especialmente durante las horas de alta radiación solar. El sistema de almacenamiento, diseñado para cinco horas, asegura el suministro eléctrico durante los picos de carga o fases de baja generación eléctrica, protegiendo así las operaciones de la terminal aeroportuaria. Esto significa que incluso después del atardecer o en caso de fallo en la SEN, las operaciones críticas —como los mostradores de facturación, la gestión de equipajes, el aire acondicionado y los sistemas de navegación— continúan funcionando sin interrupciones.
El parque solar no solo está destinado a beneficiar las operaciones aeroportuarias, sino que también sirve como modelo para futuras instalaciones en otros aeropuertos del país, demostrando la viabilidad de la energía solar como solución energética para infraestructuras críticas, según el informe.
Varadero es el destino vacacional más importante de Cuba. El sector turístico, que es tan importante para la economía cubana, ha estado recientemente bajo una fuerte presión. El número de visitantes experimentó una fuerte caída el año pasado. Debido a la escasez de combustible de aviación, varias aerolíneas también suspendieron sus conexiones a Cuba o redujeron la frecuencia de sus vuelos.
Expansión de las energías renovables
La iniciativa en Varadero está en línea con la estrategia nacional de Cuba para transformar la matriz energética. Para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y garantizar la estabilidad del sistema eléctrico, el país se está centrando en la expansión de las energías renovables. Para 2030, se espera que la cuota de energía limpia en la mezcla energética de Cuba aumente al 25 por ciento. En 2035, Cuba quiere lograr la soberanía energética, es decir, cubrir sus necesidades energéticas exclusivamente con sus propias fuentes de energía (solar, eólica, gas, petróleo). La cuota de energías renovables será entonces del 40 por ciento y aumentará al 100 por ciento para 2050. Actualmente, el gobierno de La Habana, con apoyo chino, está impulsando la instalación de 92 parques fotovoltaicos con una capacidad total de 2.000 MW de generación eléctrica para 2028.
En medio de la creciente crisis energética causada por el bloqueo petrolero estadounidense, Cuba ha acelerado una vez más la expansión de la energía solar, comenzando a instalar 5.000 paneles solares de dos kilovatios donados por China. Esto forma parte de un plan de contingencia gubernamental para proteger los servicios básicos y la economía a pesar del endurecimiento de las sanciones estadounidenses. Según un informe del diario Granma, de los 5.000 sistemas fotovoltaicos, 2.671 se distribuirán a nivel nacional a "instalaciones esenciales en todos los municipios", mientras que otros se instalarán en hogares remotos, incluidos aquellos que antes no tenían conexión eléctrica. Además, se equiparán policlínicas, bancos, funerarias, residencias de parto y de ancianos, semáforos, panaderías y escuelas.