Como parte de la reestructuración de la economía, el gobierno cubano regula el registro y la operación de representaciones comerciales extranjeras en la isla. La versión actualizada del Decreto 32 de febrero de 2021 del Consejo de Ministros, publicado en la Gaceta Oficial Nº 20 (edición especial) del 5 de octubre de 2026 (PDF), establece los principios generales para el establecimiento de sucursales y agentes de sociedades mercantiles extranjeras en Cuba.
El reglamento prevé la creación de un Registro Nacional de Representaciones Comerciales Extranjeras en la Cámara de Comercio de Cuba, en el que deben registrarse todas las empresas y oficinas representativas implicadas. Las entidades extranjeras que ya operen en la isla deben llevar a cabo este procedimiento en un plazo de 180 días desde la entrada en vigor del decreto. La licencia que certifica el registro es válida por un máximo de cinco años.
El decreto pretende "adaptar las regulaciones jurídicas a las actuales condiciones; así como a los términos y prácticas de uso internacional" y así simplificar los procedimientos necesarios, según afirma. Según el decreto, las oficinas de representación y sociedades mercantiles extranjeras no disponen de personalidad jurídica propia ni de activos independientes de la empresa matriz extranjera. En consecuencia, la casa matriz es responsable de las obligaciones o deudas contraídas por las representaciones.
Las sucursales de empresas extranjeras tienen derecho a realizar transacciones directas de importación o exportación con fines comerciales, a mercancías y productos mayoristas, a emitir facturas comerciales y a distribuir y transportar bienes dentro del país. Las oficinas de representación, por otro lado, están excluidas de estas actividades.
Las nuevas disposiciones forman parte del plan de 176 medidas para la reestructuración de la economía cubana adoptado por la Asamblea Nacional cubana a mediados de junio. Esto prevé modificaciones en la economía planificada, una mayor apertura de la economía controlada por el Estado y la introducción de mecanismos basados en el mercado. Se perciben cambios en los aspectos centrales relacionados a la inversión extranjera en Cuba.