El presidente cubano Miguel Díaz-Canel anunció sorprendentemente un paquete integral de reformas a mediados de junio. Esto se aplica al turismo, el comercio exterior, la inversión extranjera y el papel del sector privado, entre otros. El objetivo es liberalizar y reducir la burocracia en la economía nacional, dijo en un comunicado emitido por la televisión estatal a los medios cubanos.
Entre las medidas anunciadas está la apertura a "nuevas formas" y "nuevos actores" en el sector turístico, uno de los sectores económicos más importantes del país, después de que las principales cadenas hoteleras extranjeras (incluidos los grupos españoles Meliá e Iberostar) retiraran total o parcialmente la isla debido al endurecimiento de las sanciones estadounidenses. Con una orden presidencial firmada el 1 de mayo, el presidente estadounidense Donald Trump ha ampliado el régimen de sanciones contra el gobierno cubano y las empresas extranjeras que operan en la isla. El 11 de junio, el Departamento de Estado de EE. UU. también impuso nuevas medidas coercitivas contra la empresa energética cubana CUPET.
Promoción de la inversión extranjera
Díaz-Canel subrayó que el gobierno quiere "fomentar" la inversión extranjera directa y anunció medidas, incluyendo derechos de construcción, reducción de obstáculos burocráticos, uso flexible de cuentas bancarias y plazos más cortos para la aprobación de proyectos. En este sentido, el jefe de Estado destacó la inclusión de dos grupos especiales de inversores: "el de cubanos que viven en el extranjero y el de cubanos en Cuba; y que, como actores económicos, pueden participar en el tejido económico y productivo del país en igualdad de condiciones con la inversión extranjera directa, junto a empresas estatales, junto a formas no estatales y junto a cooperativas". Solo recientemente, Cuba abrió su economía a la diáspora. Ahora se permite a los cubanos que viven en el extranjero tener empresas, abrir cuentas de divisas e invertir en proyectos de infraestructura.
El presidente cubano también anunció que otras áreas de la economía se abrirían a actores económicos no estatales, sin dar detalles. El presidente se refirió a la reforma prevista del aparato estatal, que prevé la reducción de ministerios de 27 a 20, con el objetivo de crear una estructura más ágil con "menos burocracia".
Abolición de las importadoras
También debería haber menos burocracia en el comercio exterior. El presidente cubano explicó que las empresas estatales de importación, a través de las cuales debían realizarse transacciones de comercio exterior, deberían ser abolidas para que este sector se vuelva "más dinámico".
La liberalización también afectará al sector agrícola, explicó Díaz-Canel. En el comercio agrícola, el gobierno ya ha reducido los obstáculos burocráticos. El presidente cubano explicó que a los productores agrícolas se les permitirá acceso directo a insumos, cooperación con diversos actores económicos, cuentas "reales" (con cobertura de efectivo) y participación en el mercado de divisas. Intentarán mantener las formalidades burocráticas "lo más bajas posible".
Queda por ver cómo tomarán forma las reformas anunciadas. Díaz-Canel explicó que el paquete será aprobado por el Politburó del Partido Comunista de Cuba (PCC) en las próximas semanas y luego será presentado a la Asamblea Nacional.