A mediados de junio, la Asamblea Nacional cubana aprobó la reforma económica más extensa en Cuba en décadas. El plan de 176 puntos contempla una salida de la economía planificada centralmente, una mayor apertura de la economía controlada por el Estado y la introducción de mecanismos basados en el mercado. Cuba aprueba por primera vez la creación de bancos privados, abre las empresas estatales a accionistas privados, abolió el monopolio estatal sobre el comercio exterior y decidió reducir las subvenciones.
En vista del bloqueo petrolero impuesto por Washington y el endurecimiento de las sanciones estadounidenses contra sectores clave de la economía cubana, que han provocado la ruptura de relaciones comerciales con numerosas empresas extranjeras que operan en el país, Cuba está reestructurando radicalmente su modelo económico.
El paquete integral de reformas ya había sido anunciado por el presidente Miguel Díaz-Canel en los días anteriores; ahora se han dado a conocer los detalles, con importantes implicaciones para los inversores extranjeros en Cuba.
Empresas estatales: Las empresas estatales se convierten en sociedades anónimas o sociedades de responsabilidad limitada. Aunque el gobierno ha anunciado que mantendrá la mayoría en sectores estratégicos, las empresas privadas y particulares podrán adquirir acciones en empresas estatales cubanas en el futuro. Además, las empresas que registren pérdidas persistentes estarán sujetas por primera vez a procedimientos formales de insolvencia, reestructuración y liquidación.
Sector financiero: El plan prevé la promoción de la participación del capital privado en la banca autorizando instituciones financieras con capital privado, cooperativo y extranjero que operarán bajo la supervisión del Banco Central de Cuba (BCC). Esto supone el fin del monopolio bancario estatal. También "se permitirá el establecimiento de instituciones financieras no bancarias o no financieras de apoyo al sector bancario de capital privado nacionales o extranjeras para el otorgamiento de microcréditos". Se levantarán las restricciones a los pagos de divisas entre empresas con capital extranjero y sus proveedores nacionales.
Mercado de divisas: El mercado de divisas se rediseñará con la participación de actores económicos no estatales, incluyendo la emisión de licencias para la operación de oficinas de cambio privadas. La reforma crea un mercado de monedas digitales "en tiempo real" con sistemas de subastas de divisas.
Sector privado: No solo habrá pequeñas y medianas empresas, sino que será posible crear grandes empresas privadas con más de 100 empleados. Además, una persona natural puede ser propietaria de más de una empresa o poseer acciones en varias compañías. Además, se acortará la lista de actividades comerciales prohibidas. También autoriza el uso indefinido de la tierra por parte de productores privados y abre la puerta al sector agrícola para las empresas privadas.
Inversión extranjera: La innovación más significativa es la promoción de la inversión extranjera directa en empresas privadas cubanas, algo que antes no estaba permitido. En el pasado, los inversores extranjeros solo tenían acceso a la economía cubana a través de ciertas formas legales: empresas mixtas con el Estado como socio, acuerdos de asociación económica internacional o empresas totalmente extranjeras. En el futuro, los inversores extranjeros podrán invertir directamente en micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) o grandes empresas cubanas. Además, está la ampliación de los acuerdos de asociación económica, lo que también apunta a una mayor flexibilidad para las formas tradicionales de inversión mixta.
Uno de los obstáculos para la inversión extranjera a largo plazo en Cuba ha sido la incertidumbre sobre la duración de los derechos sobre tierras y bienes inmuebles. El paquete legislativo adoptado extiende el derecho de construcción heredable hasta 99 años y el derecho de usufructo hasta 50 años, lo cual es especialmente importante para proyectos intensivos en capital y con rendimientos lentos, como hoteles, infraestructuras o bienes raíces. Este cambio pretende ofrecer a los inversores mayor seguridad en la planificación.
Hasta ahora, los inversores extranjeros que operaban en Cuba requerían autorización previa para mantener cuentas bancarias en el extranjero relacionadas con su proyecto. Esto está cambiando: en el futuro, será posible abrir cuentas en el extranjero sin autorización, con la única obligación de informar al Banco Central de Cuba y a la Autoridad Nacional de Impuestos. También se permite a los inversores extranjeros disponer libremente de sus ganancias en divisas para "actuar de forma flexible en un entorno de dolarización parcial de la economía y acceder al mercado de divisas", según afirma. Es probable que esta sea una de las medidas con mayor impacto práctico inmediato para las empresas extranjeras que operan en la isla.
Se abolirá el uso obligatorio de los servicios estatales de empleo para la selección y contratación de personal. Además, existe el llamado "silencio administrativo positivo" en los procedimientos de aprobación de la inversión extranjera directa. Esto significa que si el estado no responde a una solicitud dentro del plazo especificado, se considera automáticamente aprobada. Este mecanismo está pensado para eliminar obstáculos burocráticos.
Comercio exterior: El monopolio estatal sobre el comercio exterior será abolido. El paquete de medidas permite que empresas privadas y cooperativas importen y exporten directamente, sin la intermediación de organismos gubernamentales, que en el pasado actuaban como un canal único.
Un cambio técnico pero de gran alcance es la introducción de una "lista negativa" para las importaciones relacionadas con proyectos de inversión extranjera. Esto significa que en el futuro no todas las actividades de importación tendrán que ser aprobadas expresamente. Lo que no está prohibido está permitido.
Las empresas privadas y cooperativas pueden participar en actividades de comercio exterior directo tras la aprobación previa del Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera.
Turismo: En el sector turístico, los modelos de negocio existentes, como las empresas conjuntas y contratos de administración (Joint Ventures), se complementarán con contratos de arrendamiento, la concesión de derechos de uso mediante pago, la asignación de terrenos con instalaciones existentes o en construcción en diversas regiones del país, y la venta de bienes inmuebles, que debe ser aprobada caso por caso. Esto se aplica tanto a inversores extranjeros como a cubanos que residen en el extranjero y en el país.
El sector del alquiler de coches (actualmente limitado a dos empresas en el país) se ampliará para incluir más empresas estatales, inversión extranjera y modelos de gestión no estatal. La creación de agencias de viajes se trasladará a empresas conjuntas, empresas extranjeras de propiedad total y modelos de gestión no gubernamentales.
Devisenmarkt: Der Devisenmarkt soll unter Einbeziehung nichtstaatlicher Wirtschaftsakteure, einschließlich der Erteilung von Lizenzen für den Betrieb privater Wechselstuben, neugestaltet werden. Die Reform schafft einen „digitalen Echtzeit“-Devisenmarkt mit Devisenauktionssystemen.
Privatsektor: Es wird nicht nur kleine und mittlere Unternehmen geben, sondern es wird möglich sein, große Privatunternehmen mit mehr als 100 Beschäftigten zu gründen. Darüber hinaus kann eine natürliche Person Inhaberin von mehr als einem Unternehmen sein oder Anteile an mehreren Unternehmen halten. Zudem wird die Liste der nicht erlaubten Geschäftstätigkeiten gekürzt. Auch die unbefristete Nutzung von Land durch private Erzeuger wird genehmigt, und privaten Unternehmen wird die Tür zum krisengeschüttelten Agrarsektor geöffnet.
Ausländische Investitionen: Die bedeutendste Neuerung ist die Förderung ausländischer Direktinvestitionen in kubanische Privatunternehmen – das war bislang nicht zulässig. In der Vergangenheit hatten ausländische Investoren nur über bestimmte Rechtsformen Zugang zur kubanischen Wirtschaft: Joint Ventures mit dem Staat als Partner, Verträge über eine internationale Wirtschaftspartnerschaft oder über vollständig in ausländischem Besitz befindliche Unternehmen. Künftig wird ausländischen Investoren möglich sein, direkt in kubanische Kleinst-, kleine und mittlere Unternehmen (KKMU) oder Großunternehmen zu investieren. Hinzu kommt die Ausweitung der Verträge über wirtschaftliche Partnerschaften, was auch für die traditionellen Formen der gemischten Investitionen auf mehr Flexibilität hindeutet.
Eines der Hindernisse für langfristige ausländische Investitionen in Kuba war bislang die Unsicherheit hinsichtlich der Dauer der Rechte an Grundstücken und Immobilien. Das verabschiedete Gesetzespaket verlängert das Erbbaurecht auf bis zu 99 Jahre und das Nießbrauchrecht auf bis zu 50 Jahre, wichtig vor allem bei kapitalintensiven Projekten mit langsamer Rendite, wie Hotels, Infrastruktur oder Immobilien. Diese Änderung soll Investoren mehr Planungssicherheit bieten.
Bislang benötigten in Kuba tätige ausländische Investoren eine vorherige Genehmigung, um im Ausland Bankkonten zu führen, die mit ihrem Projekt in Verbindung standen. Das ändert sich nun: Die Eröffnung von Konten im Ausland ist künftig ohne Genehmigung möglich, mit der alleinigen Verpflichtung zur Meldung an die Kubanische Zentralbank und die Nationale Steuerbehörde. Auch wird ausländischen Investoren gestattet, über ihre Deviseneinnahmen frei zu verfügen, um „in einem Umfeld der teilweisen Dollarisierung der Wirtschaft flexibel zu agieren und Zugang zum Devisenmarkt zu erhalten“, wie es heißt. Dies dürfte eine der Maßnahmen mit der größten unmittelbaren praktischen Wirkung für auf der Insel tätige ausländische Unternehmen sein.
Die obligatorische Inanspruchnahme staatlicher Arbeitsvermittlungsstellen bei der Auswahl und Einstellung von Personal wird abgeschafft. Hinzu kommt das sogenannte „positive behördliche Schweigen“ (silencio administrativo positivo) bei den Genehmigungsverfahren für ausländische Direktinvestitionen. D. h., wenn der Staat nicht innerhalb der festgelegten Frist auf einen Antrag reagiert, gilt dieser automatisch als genehmigt. Dieser Mechanismus soll bürokratische Hürden beseitigen.
Außenhandel: Das staatliche Außenhandelsmonopol wird abgeschafft. Das Maßnahmenpaket ermöglicht es privaten Unternehmen und Genossenschaften, direkt zu importieren und zu exportieren, ohne die Vermittlung staatlicher Stellen, die in der Vergangenheit als einziger Kanal fungierten.
Eine technische, aber weitreichende Änderung ist die Einführung einer „Negativliste“ für Importe im Zusammenhang mit ausländischen Investitionsvorhaben. Das bedeutet, dass künftig nicht mehr jede Importtätigkeit ausdrücklich genehmigt werden muss. Es ist erlaubt, was nicht verboten ist.
Privaten Unternehmen und Genossenschaften werden nach vorheriger Genehmigung durch das Ministerium für Außenhandel und Auslandsinvestitionen direkte Außenhandelsaktivitäten erlaubt.
Tourismus: Im Tourismussektor soll bereits bestehende Geschäftsmodelle, wie Joint Ventures und Verwaltungsverträge (contratos de administración) ergänzt werden durch Pachtverträge, die entgeltliche Einräumung von Nutzungsrechten, die Vergabe von Flächen mit bestehenden oder im Aufbau befindlichen Anlagen in verschiedenen Regionen des Landes sowie der Verkauf von Immobilien, wobei diese im Einzelfall genehmigt werden müssen. Dies gilt sowohl für ausländische Investoren als auch für im Ausland und im Inland ansässige Kubaner.
Der Autovermietungssektor (derzeit auf zwei Unternehmen im Land beschränkt) soll um weitere staatliche Unternehmen, ausländische Investitionen und nichtstaatliche Managementmodelle erweitert werden. Die Gründung von Reisebüros soll auf Joint Ventures, hundertprozentige ausländische Unternehmen und nichtstaatliche Managementmodelle umgestellt werden.