No es broma del Día de los Inocentes: el gobierno cubano presentó su programa económico y social para 2026 el 1 de abril, una especie de plan de crisis para dar un nuevo impulso a la economía del país. El "Programa Económico y Social 2026" (PDF) de 100 páginas del gobierno "es la brújula, la hoja de ruta y el hilo conductor para lograr los cambios necesarios en el complejo entorno en el que opera la economía", según la introducción del documento.
Identifica diez objetivos generales para la acción gubernamental:
· Creando un entorno macroeconómico propicio para la actividad económica y el aumento de los ingresos extranjeros
· Aumento y diversificación de los ingresos por exportaciones del país
· Aumentando la producción nacional, con especial atención a la alimentación.
· Rediseñar, modernizar y desarrollar el sistema económico cubano fortaleciendo el papel de las empresas estatales socialistas, con énfasis en la integración de todos los actores económicos
· Mejora de la gobernanza estratégica del desarrollo territorial
· Mejora de la gobernanza en los ámbitos del gobierno, la defensa y la seguridad nacional
· Consolidación y desarrollo posterior de la política social
· Implementación de las directrices generales para la prevención y contención del crimen, la corrupción, las violaciones de la ley y la indisciplina social
· Rehabilitación de la red eléctrica nacional y fortalecimiento de la soberanía energética
· Gobernanza de la ciencia y la innovación, recursos naturales, comunicación social y transformación digital para avanzar en las áreas del desarrollo sostenible
Bajo "Incrementar y diversificar los ingresos por exportaciones del país", el programa enfatiza la importancia de la inversión extranjera, y esto nos interesa especialmente como AHK. "Las divisas contribuirán a incrementar la producción nacional, sustituir importaciones y generar nuevos bienes y servicios exportables. Se prioriza la atracción de inversión extranjera especialmente para la producción de alimentos y la transición energética del país.", afirma.
Para lograrlo, el Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera (MINCEX) debe "Implementar los incentivos para potenciar la inversión extranjera directa, mejorar el desempeño de las existentes en el país, y asegurar su sostenibilidad.".
Entre ellos se incluyen la implementación de medidas para estimular la inversión extranjera, la creación de un marco legal atractivo con ventajas y garantías fiscales para inversores extranjeros, especialmente en sectores estratégicos como biotecnología, energía y alimentación. El objetivo es promover los negocios con cubanos que viven en el extranjero y que desean invertir en Cuba, eliminar obstáculos burocráticos y promover la inversión extranjera directa en sectores estratégicos como la industria azucarera. En este contexto, el documento menciona tres proyectos firmados hasta ahora para la inversión extranjera directa en el sector azucarero.
El programa gubernamental que ahora se presenta es el resultado de amplias consultas en la segunda mitad del año pasado. A pesar de algunas buenas experiencias, todavía existen déficits en la implementación de soluciones innovadoras que podrían impulsar al país; el presidente del Gobierno Manuel Marrero Cruz criticó en su discurso ante la Asamblea Nacional a mediados de julio la implementación del llamado "Programa para Corregir Distorsiones y Reactivar la Economía", una especie de plan de estabilización macroeconómica para superar la grave crisis económica. En octubre, el gobierno lo sometió a debate público.