A finales de julio, el Tribunal Mercantil del Tribunal Superior de Justicia de Londres condenó al antiguo banco central cubano, El Banco Nacional de Cuba (BNC) a pagar una indemnización por valor de 18.034.078,32 libras esterlinas (alrededor de 21 millones de euros) en una disputa legal con el fondo de capital privado CRF I Limited. Incluyendo los costes del proceso, la cantidad total es de £18.123.883,28, "pagadera en un plazo de 14 días desde la notificación de esta orden", según la sentencia del Tribunal Superior de Inglaterra y Gales (PDF).
Años de disputa legal
La decisión judicial es la culminación preliminar de una disputa legal que ha durado años. CRF demandó a Cuba y al BNC hace más de una década, exigiendo el pago de unos 72 millones de euros por dos préstamos y los intereses atrasados concedidos a la isla en los años 80. El fondo fue fundado en 2009 en las Islas Caimán para invertir en bonos gubernamentales cubanos en dificultad. CRF es ahora el mayor acreedor privado de Cuba. Tras no alcanzar un acuerdo extrajudicial en 2018, el caso terminó ante el Tribunal Superior de Justicia de Londres en 2020. El banco central de Cuba (BCC), se refirió al CRF como un "fondo buitre" antes del inicio del juicio y afirmó que había adquirido ilegalmente los instrumentos de deuda e incluso sobornado a un alto empleado bancario en el proceso. El deudor BNC tampoco funciona ya como banco central. El actual banco central, BCC, fue fundado en 1997 y ha asumido muchas de las funciones del BNC. CRF rechazó las acusaciones. Durante años, han intentado negociar con Cuba la reestructuración de sus deudas sin recibir respuesta.
En abril de 2023, el tribunal de Londres dictaminó que CRF había adquirido legalmente los instrumentos de deuda en cuestión en la demanda de ICBC Standard Bank, una filial británica del banco chino ICBC. Sin embargo, al mismo tiempo, el tribunal determinó que el BNC ya no representa al Estado cubano. Como resultado, la República de Cuba, que había demandado a CRF como "garante" de la deuda, ya no forma parte del proceso judicial. Por tanto, CRF tiene derecho a exigir el pago de la deuda a BNC, pero no al Estado cubano. La defensa de BNC apeló el veredicto, que fue desestimado a finales de 2024. El tribunal de Londres confirmó que CRF es el acreedor legítimo de BNC, otorgando al fondo el derecho a cobrar la deuda en un proceso separado. A principios de 2025, el Tribunal Supremo del Reino Unido rechazó una nueva apelación presentada por el BNC. Con el veredicto del 20 de julio, por primera vez se produce un veredicto monetario cuantificado contra la institución financiera cubana.
CRF sigue dispuesto a hablar
"Desde 2013, CRF I Limited ha intentado repetidamente trabajar de manera constructiva con la República de Cuba y el Banco Nacional de Cuba para saldar la deuda comercial de larga data de Cuba en condiciones justas para los acreedores, económicamente realistas para Cuba y adecuadas para apoyar el eventual regreso del país a los mercados financieros internacionales", escribió David Charters, Presidente de la compañía de fondos de inversión, en un comunicado. El CRF ha tomado numerosas medidas durante este periodo, incluyendo propuestas formales de reestructuración y, más recientemente, un contacto directo por escrito con el presidente Miguel Díaz-Canel el 22 de junio de 2026, añadió Charters. "En esta carta, enviada antes de la reciente sentencia, el CRF propuso discusiones confidenciales y expuso posibles soluciones, incluyendo instrumentos vinculados al crecimiento, acuerdos de deuda por capital y otras estructuras destinadas a asegurar la liquidez a corto plazo de Cuba." Sin embargo, Cuba y el BNC no reaccionaron ante esto.
"La CRF tiene la intención de seguir adelante con sus reclamaciones restantes y solicitar más sentencias si es necesario", afirmó Charters. Sin embargo, el litigio nunca fue el resultado preferido por la CRF. "Una solución amistosa sigue siendo posible, pero ahora requiere un compromiso serio y constructivo por parte de Cuba y el BNC."
El gobierno cubano aún no ha comentado oficialmente la última sentencia. Se espera que BNC presente una solicitud para modificar o anular la orden judicial. Es probable que otros acreedores privados cubanos sigan el procedimiento muy de cerca, ya que podría sentar un precedente para las reclamaciones de los acreedores comerciales cubanos.