Cinco años después de su fundación y de las dificultades iniciales, el parque se ha consolidado y crece de forma constante. Una empresa alemana ha estado involucrada desde el principio.
La orientación internacional sigue siendo uno de los objetivos fundamentales del Parque Científico y Tecnológico de La Habana (PCT). Así lo afirmaron representantes del parque en una conferencia de prensa con motivo del quinto aniversario de su existencia la semana pasada en La Habana.
El 4 de febrero de 2000 se inauguró el PCT en los terrenos de la Universidad de Ciencias de la Computación (UCI) a las puertas de la capital cubana. Apenas unas semanas después, la pandemia de COVID-19 paralizó la vida pública en Cuba y en todo el mundo, lo que dificultó su inicio, recordó Rafael Luis Torralbas, presidente del PCT. Pero esta no fue la única dificultad. Según Torralbas, fue y es un desafío particular trasladar el concepto de parque científico y tecnológico -que se remonta a la década de 1950 en la Universidad de Stanford y Silicon Valley en California y desde entonces ha sido imitado en todo el mundo- al contexto cubano con sus peculiaridades. Por ejemplo, no fue hasta más de un año después de la fundación del parque que el gobierno cubano creó por primera vez una forma jurídica para las pequeñas y medianas empresas, lo que permitió en primer lugar la creación de empresas a partir de proyectos PCT. La nueva normativa para el sector privado entró en vigor en septiembre de 2021.
El PCT crea un espacio, según Torralbas, que permite que la academia y los sectores productivo y de servicios se conecten para desarrollar ideas innovadoras y llevarlas al mercado. La idea es que las empresas fundadas en el PCT se basen en la experiencia de la comunidad científica para encontrar soluciones a determinados problemas o a determinados sectores (gubernamentales), como la salud, la educación, la industria, el transporte, la energía o la producción de alimentos. Como ejemplos, Torralbas citó el desarrollo de software de salud, los canales de pago para el turismo o la automatización de procesos industriales. En este sentido, el parque pretende contribuir a crear sinergias entre universidades e instituciones de investigación, por un lado, y empresas y mercados, por otro, así como promover la innovación y la transferencia de conocimiento.
Dos docenas de acuerdos de cooperación
Desde su fundación hace cinco años , el Parque Científico y Tecnológico ha ido creciendo de forma lenta pero constante. Según Torralbas, el parque acoge ya 100 proyectos en fase de incubación y cuenta con una cartera de más de 380 clientes, entre ellos 18 clientes extranjeros de España, China, Canadá o Rusia. Además, se firmaron 25 acuerdos de cooperación con otros parques científicos y tecnológicos, instituciones de investigación, universidades y empresas de España, Rusia y Bielorrusia. Además, el ecosistema del parque científico y tecnológico forma parte oficialmente de la Red de Alianzas de IA BRICS+. En sus cinco años de existencia, el parque ha exportado servicios por valor de un millón y medio de dólares, una cifra que se espera que siga aumentando, según Torralbas.
Por su parte, Héctor Rodríguez, vicepresidente del PCT, recordó que en noviembre de 2020 se firmó el primer contrato de exportación del parque con la empresa alemana SmaBiT, en el ámbito de los sistemas de video y videoseguridad, así como de la automatización de edificios. En breve se firmará un segundo contrato. La empresa con sede en Berlín, que es una de las primeras empresas extranjeras en instalarse en el PCT, desarrolla allí soluciones para el hogar inteligente principalmente para el mercado europeo.
Enfoque en América Latina
Al ser consultado, Rodríguez explicó que América Latina es una región clave para el desarrollo del Parque Científico y Tecnológico de La Habana y ha sido el "punto focal de nuestra estrategia de internacionalización de los servicios" en los últimos dos años. Se han firmado proyectos con Brasil y Chile; con Perú se trabaja en la capacitación para la construcción de un parque científico basado en el modelo de La Habana, mientras que en México se trabaja con el Instituto Politécnico Nacional, enfocándose en el campo de la programación. Además, dijo Rodríguez, el PCT está cooperando con socios de Panamá, Colombia y Venezuela en áreas como la inteligencia artificial. El parque también forma parte de la Red Iberoamericana de Parques Científicos y Tecnológicos.
Torralbas mira al futuro con confianza: "Lo que hemos logrado durante estos cinco años con la incubación de proyectos y empresas necesita sostenerse en el tiempo, pero es preciso, además, crecer de manera estratégica, siendo más selectivos con las propuestas que constituyen ideas verdaderamente innovadoras, para que los resultados impacten", dijo a la agencia cubana de noticias ACN.